Trastornos de ansiedad

¿Qué trastornos de ansiedad tratamos?

Ataques de pánico (crisis de ansiedad o crisis de angustia)

En los ataques de pánico hay una reacción de ansiedad tan intensa que se teme perder el control de la situación en la que se producen. Puede ser en la calle, conduciendo, en la cola del súper… Puede incluso que se sienta miedo a morir o de sufrir un ataque al corazón y que después surja una gran preocupación ante la posibilidad de padecer nuevas crisis, lo que provoca ansiedad anticipatoria y pensamientos negativos y catastrofistas, que harán que se desarrolle una conducta de evitación hacia futuras situaciones por temor a que vuelva a suceder lo mismo:

La aparición súbita de miedo intenso o de malestar intenso que alcanza su máxima expresión en minutos y durante este tiempo se producen síntomas como:
  1. Palpitaciones.
  2. Sudoración.
  3. Temblor o sacudidas.
  4. Sensación de dificultad para respirar o de asfixia.
  5. Sensación de ahogo.
  6. Dolor o molestias en el tórax.
  7. Náuseas o malestar abdominal.
  8. Sensación de mareo, inestabilidad, aturdimiento o desmayo.
  9. Escalofríos o sensación de calor.
  10. Parestesias (sensación de entumecimiento o de hormigueo).
  11. Desrealización (sensación de irrealidad) o despersonalización (separarse de uno mismo).
  12. Miedo a perder el control o a “volverse loco.”
  13. Miedo a morir.

Nota: La aparición súbita se puede producir desde un estado de calma o desde un estado de ansiedad.

Agorafobia

La agorafobia se caracteriza por el miedo desproporcionado ante ciertas situaciones de las que pensamos que podría ser difícil escapar o en las que podríamos no disponer de la ayuda necesaria si apareciesen síntomas tipo pánico u otros incapacitantes o embarazosos. A ello debemos añadir la importancia que se le da a lo que los demás puedan pensar de nosotros. Muchos pacientes lo describen como una sensación de vergüenza a cómo reaccionará la gente o qué pensarán si empiezan a sentirse mal (estos pensamientos irracionales se repetirán con frecuencia).

Debido a los pensamientos anticipatorios, las situaciones agorafóbicas acaban evitándose o realizándose con mucha tensión y ansiedad o sólo si alguien nos acompaña. En algunos casos acaba siendo un grave problema porque acaba incapacitando a la persona, ya que cada vez evita más situaciones y cada vez se refuerza más su miedo.

Miedo o ansiedad intensa acerca de dos (o más) de las cinco situaciones siguientes:

  1. Uso del transporte público (p. ej., automóviles, autobuses,trenes, barcos, aviones).
  2. Estar en espacios abiertos (p. ej., zonas de estacionamiento, mercados, puentes).
  3. Estar en sitios cerrados (p. ej., tiendas, teatros, cines).
  4. Hacer cola o estar en medio de una multitud.
  5. Estar fuera de casa solo.

Fobia específica

La fobia específica, es el miedo excesivo o irracional desencadenado por la presencia o anticipación de objetos o situaciones específicas (animales, sangre, altura, volar túneles…).

Como consecuencia de la exposición al estímulo fóbico se produce una respuesta de ansiedad que puede llegar incluso al ataque de pánico. El temor se hace mayor, cuanto más se evitan.

Muchas personas no acuden a consulta hasta que la fobia llega a condicionarles de algún modo. Por ejemplo, si tienen miedo a volar y no les queda más remedio que hacerlo.

El tratamiento de elección para las fobias específicas, es el de exposición (desensibilización sistemática, exposición a través de RV, exposición en vivo)

Fobia social

La fobia social, también conocida como trastorno de ansiedad social, se caracteriza por reacciones de miedo o ansiedad intensa en una o más situaciones sociales en las que nos vemos expuestos al posible examen por parte de otras personas y que solemos acompañar de conductas de escape y evitación.

Puntualizar que, los miedos sociales son frecuentes y pueden considerarse adaptativos, el problema surge cuando los niveles de ansiedad son altos y pasados los primeros momentos de la interacción con otras personas, esta ansiedad no se extingue, es más suele aumentar.

Las situaciones más temidas y/o evitadas en la fobia social, son las siguientes:

  • Iniciar o mantener conversaciones con desconocidos.
  • Quedar con alguien (peor si es en un grupo).
  • Asistir a una fiesta.
  • Tener un comportamiento asertivo (expresar desacuerdo o rechazar una petición).
  • Hablar con personas de autoridad o prestigio.
  • Mirar a los ojos a desconocidos.
  • Recibir o hacer un cumplido.
  • Entrar en un espacio o lugar donde hay gente.
  • Hablar en público.

El tratamiento cognitivo – conductual es el más aplicado en la actualidad y con el que mejores resultados se han obtenido, utilizando:

  • Técnicas de reestructuración cognitiva.
  • Entrenamiento de habilidades sociales.
  • Reducir la ansiedad anticipatoria y funcional.
  • Exposición gradual a las situaciones temidas.

Trastorno de ansiedad generalizada

El trastorno de ansiedad generalizada (TAG) se caracteriza básicamente por un estado de ansiedad y preocupación excesiva e incontrolable que causa malestar clínicamente significativo e incapacidad en diversas áreas de la vida de la persona que lo padece, a la que le resulta difícil controlar este estado de constante preocupación asociada a algunos de los síntomas siguientes:

  • Inquietud o impaciencia.
  • Fatigabilidad fácil.
  • Dificultad para concentrarse o tener la mente en blanco.
  • Irritabilidad.
  • Tensión muscular.
  • Alteraciones del sueño (dificultad para conciliar o mantener el sueño, o
    sensación al despertarse de sueño no reparador).

Trastorno por estrés postraumático

Trastorno obsesivo-compulsivo